Roma en un día caluroso: fuentes, sombra y plazas nocturnas
Un plan para un día caluroso, cuando quieres ver la ciudad sin cansarte constantemente por el sol.
Desplaza los paseos a la mañana y la noche
En Roma muchas calles casi no tienen sombra. Por eso los lugares más conocidos — el Coliseo, el Foro o el Palatino — conviene visitarlos justo después de la apertura.
Después del mediodía, los paseos resultan mucho menos cómodos.
Usa las fuentes de la ciudad
Por todo el centro histórico hay pequeñas fuentes de agua potable llamadas nasoni. El agua es segura para beber y ayuda a no comprar botellas cada media hora.
Es una de las características más útiles de la ciudad en verano, que muchos turistas descubren solo durante el viaje.
La Roma auténtica empieza por la noche
Tras la puesta de sol la temperatura baja notablemente, y las plazas y calles estrechas se van llenando de vecinos. Por la noche es especialmente agradable pasear por Trastevere, Piazza Navona o Campo de' Fiori.
Si puedes, deja la mayor parte de los paseos tranquilos para este momento: la atmósfera de la ciudad cambia por completo.

