Madrid con calor: sombra, museos y una larga siesta
Cómo pasar un día en la ciudad en verano, cuando la temperatura supera fácilmente los +35 °C.
No intentes pasear todo el día
En verano, el centro de Madrid se calienta mucho ya al mediodía. En lugar de rutas largas, conviene organizar el día en torno a unos pocos lugares a los que se llegue fácilmente a pie o en metro.
Los momentos más cómodos para caminar son la mañana antes de las once y la tarde-noche después de la puesta de sol.
Usa las horas centrales de otra forma
A partir del mediodía, es mejor trasladar la actividad al interior. El Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza o el Reina Sofía permiten esperar las horas más calurosas con comodidad.
Después del museo, conviene hacer un almuerzo largo o tomar un café, sin volver de inmediato a la calle.
La ciudad cobra vida por la noche
Después de las ocho de la tarde, las calles vuelven a llenarse de gente. Es el mejor momento para pasear por la Gran Vía, la plaza de España o el barrio de Malasaña, donde funcionan terrazas y bares pequeños.
No te sorprenda si muchos restaurantes empiezan a llenarse solo después de las nueve de la noche: para Madrid, ese es el ritmo habitual de la vida.

